Yoga de las Actitudes

El Yoga de las Actitudes es una manera simple, cercana y práctica de aplicar el yoga. Es un método en el que se apoyan nuestra escuela y nuestra práctica; es simplemente un yoga que se adapta a nuestras necesidades, mentalidad, circunstancias, limitaciones y posibilidades, aquí y ahora en Occidente. Es un punto de vista y un método práctico basado sobre muchos años de experiencia que respeta la tradición y la esencia del Hatha Yoga. 

  • En las clases damos prioridad a sentir y escuchar nuestro cuerpo. La práctica es profunda ya que a través de las posturas trabajamos la fuerza, la elasticidad, el equilibrio y la resistencia, pero de forma armoniosa y armonizada. Es un yoga para el cuerpo, la mente y el espríritu.
  • Nuestro lema es no perjudicar el cuerpo (ahimsa) sino cuidarlo, respetarlo. Por lo tanto, en nuestras clases no forzamos ni competimos ni imitamos sino que cada uno realiza las posturas de acuerdo a sus posibilidades y limitaciones, constitución, edad y experiencia, con el esfuerzo justo y necesario. Esforzarse sin forzarse.
  • Trabajamos con posturas sensatas, que todos los alumnos/as pueden realizar, sin asanas gimnásticas ni acrobáticas. 
  • Los profesores/as mostramos las posturas acabadas y también todas las posibles adaptaciones, para que el alumn/ao realice la que más se ajuste a sus necesidades y posibilidades. 
  • La respiración guía y coordina todos los movimientos que realizamos, todas las posturas. 
  • Entramos en la práctica poco a poco, gradualmente y salimos de ella también gradualmente con una relajación guiada con cuencos tibetanos. 
  • Todas las prácticas están armonizadas en sí mismas y en relación al conjunto de prácticas que realizamos a lo largo de toda la temporada, teniendo en cuenta los diferentes grupos musculars, pero también las energías predominantes y las estaciones del año. Las secuencias de posturas no son las mismas en invierno que en verano o en primavera y en otoño. 
  • Cuando el alumno/a se incorpora a la escuela abrimos una ficha con sus datos y realizamos una pequeña entrevista para conocer sus inquietudes en relación con la práctica del yoga y su estado físico, de forma que durante la clase podamos orientarlo/a de acuerdo a su singularidad, para que se pueda beneficiar al máximo de la práctica.
  • En nuestra relación con los/as alumnos/as buscamos la proximidad, la honestidad, la seriedad y la calidad.